Good Vibrations

Dicen que lo mejor para tener buen karma, buen rollo, paz con el mundo y con uno mismo es el yoga y sus chacras. Que te llena el cuerpo de buenas vibraciones. Otros hablaban maravillas de la musicoterapia: entregarse a las melodías para que le rijan a uno los biorritmos. Por no hablar de la p**a sonrisoterapia.
Pero en Europa, esa basta tierra que en ocasiones sigue empezando más allá de los Pirineos, lo tienen más clarito que nosotros.
Según informa Colpisa/diariovasco.com, la revista Jalouse ha agotado la tirada de su último número gracias a un regalito muy especial que traía en su interior....que será, será? un lapiz USB? nonono ¿Un diccionario especial futbolista-español? para nada. Un librillo de papel? equivocado andas.
La publicación bimensual femenina que se comercializa en este número envuelta en una bolsa de plástico opaco ha buscado dar buenas vibraciones a sus lectoras regalandoles un vibrador. Un consolador. No, un amigo que te pone el hombro cuando estas triste no. Esto
El número titulado 'Good Vibrations 2006' se presenta en dos versiones: la normal, al precio de tres euros, y la especial que, por un euro más, ofrece el brillante objeto de deseo, un cilindro metalizado que admite pilas alcalinas.
"Sólo 50.000 ejemplares, la mitad de nuestra tirada, son repartidos con este 'sex toy' con la finalidad de dar opción a las lectoras, pero también para que los distribuidores puedan usar su derecho de reserva y negarse a proponerlo", explica Olivier Jungers, director general de la empresa editora.
En el sumario de la revista, la redacción de 'Jalouse' ('celosa', en francés) invita a sus lectoras a "compartir lo que la hace y la hará vibrar en 2006": las colecciones de prêt-à.porter primavera-verano, 16 personalidades que "tiemblan de deseo" y el "top-seven de los chicos más vibrantes del momento" como Samuel Benchetrit, Thomas Dutronc o Cyril Montana.
Propiedad en exclusiva de la familia Jalou, el bimensual se define como "impertinente, provocador y vanguardista" y se dirige a mujeres de 18 a 30 años, "con cierto poder adquisitivo y glotonas de la vida".
No corrais al kiosko, glotonas de la vida, que lo más seguro que pase como con las cintas de regalo del NME: que no llegan a los kioskos extranjeros, que sólo se venden en el país de origen
