que aprendan de Sigur Ros, ladrones

Según leo en escolar.net, LA SGAE, en otra vuelta de tuerca realmente deleznable, pasa el zurrón a una compañía sin ánimo de lucro que organiza actividades para disminuidos psíquicos. Resulta que las obras de teatro son universales, y si se representan hay que pagar. Por dios...
yo ya escribí una carta de queja. Anímate
