Ser bueno no es ser tonto
"¿Por qué nos avergonzamos de ser buenos? A menudo, nos alejamos más de unos valores que se acerquen a lo que se nos trasmitía en la infancia como ideal de ser buena persona. Lo traducimos como falta de madurez y en ocasiones buscamos imitar al tipo exitoso que ridiculiza la actitud del humilde, a no ser que le interese para salir bien en la foto. Quizás nos empeñamos tanto en valorar la agresividad egocentrista, como icono de seguridad y poder, que acabamos confundiendo las virtudes con lo defectos."
"¿Que por qué esta charla sobre la bondad? Porque no está de moda."
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