Hay días en los que ser galante es muy dificil
CYCLE
Dale, dale, toma, toma
Día: 1 Abril 2006
Lugar: Heineken Central Park (Donostia)
Asistencia: unas 500 personas.
Hay innumerables formas de ver un concierto. En primera fila, pegando botes como un animal, buscándole la tanga a la cantante ligerita de turno. Un poco más atrás, saltando sólo en los singles y canciones conocidas. Otra opción es quedarse en un lateral, donde se ve bien y suele haber más espacio. También se puede estar al fondo, charlando mucho mientras quien quiere bailar a lo go-go puede hacerlo y quien quiere mover la patita también.
Desgraciadamente, al que esto firma se le ocurrió otro espacio para poder disfrutar del concierto de Cycle, que es la banda que hoy nos ocupa: Fuera del local, cuanto más lejos mejor.
Nunca echaré las culpas sobre la China Patino, la histriónica presentadora “Ipop”, el programa musical de La 2. Sobre el escenario se muestra más suelta que ante las cámaras. Guapetona y vestida como en la foto promocional de la banda, ella y sus curvas tienen buena parte de culpa del éxito de esta banda madrileña, aunque su papel sea de mero consorte. Cuatro coros por aquí, un par de movimientos sugerentes por allá, y ya tenemos a todo el público masculino hipnotizado.
Tampoco el nuevo cantante masculino fue la razón por la que yo prefiriera estar bien lejos de Illumbe la noche del pasado sábado. El mozo maneja un look a medio camino entre Nacho Vidal y David Gahan, la voz de Depeche Mode. Aunque al principio sus tonos anduvieran libertinos y chillones respecto a la música, fuerza y energía no le faltan. Un guitarrista de apoyo y el mandamás David Kano, al mando del aparato digital que expulsaba todos los sonidos, conformaron el resto de la banda.
La formula del éxito (relativo) de Cycle es sencilla: Golpeos tecno a lo Front 242 + subidones de discoteca + pop gótico alemán + rock guarrete. Una ecuación que abunda en esos festivales veraniegos con carpas que lloran vaho. Y si nos queda alguna duda sobre la receta, Cycle nos la repite una y mil veces a lo largo del la noche.¿Qué no te has enterado aún, chavalote? Pues toma versión del grupo sobre el que estructuro casi toda mi discografía: Sisters of Mercy.
El público, bastante elevado en cuerpo y alma, recibía con júbilo la monótona fórmula, ya que varios de los presentes parecían habituales de las discotecas modernas de las que sueles salir con el sol bien alto.
Los terrenales como yo alucinábamos con el mosqueo de creer oír en 5 o 6 canciones la estructura de “Confusion”, su single más exitoso. Uno parecía vivir en un remix sin fin. Sensación que se acentuó cuando, al final del concierto, interpretaron lo que para mí era una versión de los Sonics que ¡ya habían tocado al comienzo del show!. Claro que, con el mareo musical que llevaba encima, no supe decir si las dos canciones eran la misma o no.
Al final casi agradecemos que el concierto fuera tan breve. Apenas un horita y 10 minutos de presencia en escena, en la que el señor Kano presentó algunos temas nuevos que remarcaban la vertiente discotequera de la banda. Porque, parafraseando el dicho popular, ese que Cycle maneja a la perfección, “la música, con bombo entra”.

2089420982 — 2008-01-14 20:29:17