Tranquilo, tú tranquilo
Hoy, como tengo "un poco de resaca pero tampoco bebi mucho ayer será que no he dormido suficiente", me he acordado de un detalle de ayer noche, justo antes del concierto de Hugo Race que comentaremos a continuación.
Estaba en una tienda que expende comida rápida y me tocó un chico nuevo, más nervioso que un voyeur en una obra viva de Spencer Tunning. El capataz le daba explicaciones a mil por hora: Que si aquí las patatas, aquí la sal, aquí pides el engendro de comida azucarada... En esas estábamos cuando veo al atorado chico venir hacia mí, diciendo "enseguida le pongo lo que falta", que basicamente era todo.
Yo le respondo con un "tranquilo, tú tranquilo". Una respuesta normal. Pero en ese mismo momento recuerdo una y cien situaciones en la que mi aita responde con el mismo tono y entonación.
No es la primera vez que me pasa. De él heredé también el "hombreeeeee!!!!" que suelo soltar cuando me encuentro con amigos y conocidos que hace un tiempo que no veo.
Y no es un tema paterno-filial en exclusiva. Del padre de una persona muy cercana y querida me cogí sin derechos de autor su "mangarrán", para identificar por ejemplo a pintores chapuceros que hasta que no acaben como Dios manda su trabajo no van a ver un duro de mi bolsillo
Curiosa la sique humana, que asimila de manera incosciente este tipo de expresiones diarias....